Datos personales

Gabriela Licht se formó como actriz en el Conservatorio Nacional de Arte Dramático, además de haber tomado clases con Raúl Serrano, Laura Yusem, en Estados Unidos en el Lee Strasberg Institute y en Playhouse West, escuela a cargo de Jeff Goldblum. En TV participó en "Ciega a Citas", "Herencia de Amor", "Vidas robadas", "Un cortado", "La ley del amor", "La familia Benvenutto", entre otros programas. En teatro participó en "Quienquiera que hubiera dormido en esta cama", "Marinero", "Beso a beso", "La Dramacracia", "La corista", en Estados Unidos se destacó en "No hay que llorar", "La dama boba", "La casa de Bernarda Alba", "Desfile de extrañas fituras", "Aguila Real", entre otras. Estas obras fueron realizadas en inglés y en español. En cine participó de "La sublevación", "Mis días con Gloria", "La mosca en la ceniza", "Quiéreme", "The clinic", "Picking up the pieces", entre otras. En radio participó del ciclo "Secretos Argentinos" y trabaja hace varios años en el programa "La Mañana" en Radio Continental, leyendo obras de teatro, novelas y poemas. Contacto: lichtgabriela@gmail.com

domingo, 5 de junio de 2011






Diario Ámbito Financiero. Muy Buena

Diario Ámbito Financiero.
"El pesimismo de Carver muy bien teatralizado"
Por Patricia Espinosa
MUY BUENA


http://www.ambito.com/diario/noticia.asp?id=473466

Víctor Hugo - Radio Continental

Se van a sentir sorprendidos por una deliciosa obra, de breve desarrollo pero que toca hondo en la platea, en cada espectador. Estupendas actuaciones." V.H.M. Radio Continental.

news.martinwullich.com

"El texto es sumamente atrayente para una historia tan simple. Pero es una historia en la que hay ternura, y se torna gracioso sobre todo cuando van y vuelven con las ideas y pensamientos por momentos obsesivos de la propuesta del autor. Osvaldo Djeredjian, en la personificación del vendedor de esa cama, realiza un trabajo histriónico notable, absolutamente convincente, haciendo llegar la parsimonia y el desinterés del personaje en cuestión con una cuota de indescifrable misterio. El tempo está bien marcado por la dirección, mientras se habla de todo, sobre una cama bastante peculiar -conformada por dos banquetas-, junto a elementos que pertenecían a una habitación, en una casa que no desdeñaba un clásico combinado que en algún momento funcionará para remedar melodías pretéritas. El ritmo de la música se unirá al ritmo de la actuación y el creciente interés que sobrevendrá a partir de la aparición del particular vendedor, con un inesperado final". Martin Wullich

Publicado el 31/7/2009 en NEWS: http://news.martinwullich.com/vernota.php?id=556

Revista del Abasto

Comentario de Marcelo Saltal para la Revista del Abasto:


Una de perdedores

Raymond Carver, el escritor norteamericano, cultor del realismo sucio en la década del setenta en plena era Reagan, ha desembarcado, una vez más, en la cartelera teatral porteña… Y fue nuevamente el teatrista Martín Flores Cárdenas, quien ya pusiera con bastante éxito Catedral, también de Carver; el responsable de esto. Para este espectáculo, Cárdenas cruzó los cuentos ¿Por qué no bailan? y Quienquiera que hubiera dormido en esta cama.
En este sutil pero no por eso menos contundente relato teatral vemos a una pareja que, pareciera, está por comprar un serie de muebles usados para así poder recomenzar sus vidas juntos, en pareja... Ya que ellos vienen de romper con historias anteriores y han quedado sin nada, por eso deben comenzar de cero. Y esto mismo de volver a empezar, partiendo desde unos muebles viejos, usados, simbólicamente no deja de ser significativo. Volver a construir a partir de lo ya muerto, para volver a vivir. El famoso ciclo de la vida, que le dicen.
Pero el director responsable de esto respetando, y bien, el fiel espíritu realista y perdedor que pueblan a los relatos de Carver logró crear para esta versión teatral una atinada atmósfera meláncolica, que lo va impregnando todo.
Casi todas las acciones se desarrollan en derredor de la cama, lugar de los sueños y del amor, por antonomasia, y allí los tres personajes que pueblan esta historia (porque también aparece el personaje dueño de todos los muebles por vender) desgranan sus temores a la muerte, a la agonía; su penar por aquellos que ya se fueron.
Quienquiera que hubiera dormido en esta cama es un espectáculo que cuenta una historia simple, sencilla, mínima casi, pero enorme, al mismo tiempo. Sus personajes son seres cotidianos que conviven como pueden con los que les ha tocado en suerte. Con una escenografía mínima y un desempeño actoral más que logrado, esta versión de Carver en escena se torna una muy buena opción a la hora de elegir ir a ver algo al teatro. Creáme, que de verdad se lo estoy diciendo.
Marcelo Saltal
marcelocree@yahoo.com.ar

Dijo Lucho Bordegaray:

Dijo Lucho Bordegaray:

"Como si estuviera obstinado en hacer efectiva una apocatástasis inmanente y literaria, Raymond Carver revuelve hasta encontrar algo digno en sus personajes y darles la chance de redimirse, al menos, ante la mirada del lector. Y recrear sus relatos sosteniendo esa intención parece ser el principal objetivo de Martín Flores Cárdenas al bucear y llevar a escena el universo de Carver: aquí –al igual que en su anterior trabajo, Catedral, cuidando no caer en la promulgación de grandes esperanzas sobre el género humano, nos señala sutilmente alguna tonalidad apenas más luminosa y cálida en esas personas que parecían limitadas a transitar como grises sombras. Que no son héroes ni se les cruzaría por la cabeza serlo, pero en ese contexto existencial mugroso, los mínimos gestos de ternura, de cordialidad, de respeto por el otro, se convierten en actos magnánimos, sea una sonrisa incluso forzada, una mirada comprensiva o una caricia apenas sostenida."
(...)
"Para que nada se pierda de esos mínimos gestos, Flores Cárdenas trabaja una puesta mínima, despojada, renovando el plausible y eficaz formato que le dio a la ya citada Catedral. Y logra así sacarle el mayor provecho no solo a los textos de Carver (aquí, Quienquiera que hubiera dormido en esta cama y ¿Por qué no bailan?), sino también y especialmente al elenco que convocó: Germán Rodríguez, Gabriela Licht y Osvaldo Djeredjian construyen sus personajes desde un profundo compromiso emocional que les permite transitar el relato con una enorme capacidad para comunicar matices sin por ello necesitar de ninguna estridencia corporal o vocal. Así logran generar belleza y sentido con una palabra dicha a media voz, con una mirada perdida o incluso con el sacarse los mocasines."
(...)
"Una vez finalizada esta breve e intensa dosis de Carver que nos propone Flores Cárdenas, se despierta la duda acerca de si realmente la vida no será como un basural en el que el papel metalizado de un chocolatín brilla como el sólido y noble oro, en donde un frasco roto centellea como un sol. Vaya uno a saber si de alguna manera nuestras historias personales no se redimen gracias a esas nimiedades con las que intentamos acercarnos al otro. Y qué bueno que el teatro despierte estas dudas tan poco amables como necesarias."
Nota completa:

http://montajedecadente.blogspot.com/2009/03/teatro-quienquiera-que-hubiera-dormido.html

QUIENQUIERA QUE HUBIERA DORMIDO EN ESTA CAMA. "Vale la pena verla"

Dijo Carlos Diviesti para Revista MUTISxelFORO:
"una anécdota nostálgica, bella y efímera como la voluta de humo del último cigarrillo..."

http://www.mutisxelforo.com.ar/

QUIENQUIERA QUE HUBIERA DORMIDO EN ESTA CAMA. "Vale la pena verla"

En pocos minutos la puesta en escena recrea el sustrato de una historia mil veces contada. Los miedos por empezar, los anhelos y sentimientos encontrados por terminar, las angustias de abandonar y proyectar un final justo en el momento del comienzo, y la levada de anclas (dolorosa, necesaria, nostálgica, relajante, desesperada, pensativa) de un pasado que desde ahora es simplemente eso, historia.

Y es que aún cuando el argumento es uno narrado mil y mil veces, no deja de poner la aguja sobre el nervio más delicado, porque lo hace de una forma nueva; porque darse cuenta de los miedos propios cuando estos se proyectan en los recuerdos del pasado ajeno, no produce sino una sonrisa nerviosa y una casi que incontenible inundación ocular.

La destreza del montaje es de subrayar, así como la configuración de los personajes que, ta vez sin pretenderlo, nos contienen, me contienen, cada uno una parte, cada uno un momento, cada uno una mirada o una línea.

Vale la pena verla.



Ver publicaciónen:

http://resenasdecineyvida.blogspot.com/2009/04/quienquiera-que-hubiera-dormido-en-esta.html

"Una obra profunda y hermosa."

Dijo CRITICA TEATRAL:
"Una obra profunda y hermosa." Por Gabriel Peralta.
La simpleza y el talento se aúnan en la bella obra Quienquiera que hubiera dormido en esta cama con dramaturgia y dirección de Martín Flores Cárdenas.
La sencilla, casi leve, historia es una excusa para que surjan sentimientos que abrazan las zonas más sensibles de cualquier persona.
Como en otras oportunidades a Flores Cárdenas no le hace falta ni grandes tragedias, ni voces altisonantes para provocar sacudones en el alma. Es solo (como si fuera fácil) lustrar las partes del cotidiano que generalmente se dejan de lado para darles un brillo distinto y así posibilitar que resalten, que se expongan.
Los relatos de Carver son los colores con los que luego el director ira pintando sobre el lienzo (el espacio) cuadros en que sus personajes se verán como seres que a través de lo cotidiano se enfrentan a los grandes interrogantes de la vida.
Un terceto de actores estupendos (Gabriela Licht, Germán Rodríguez, Osvaldo Djerdjian) utiliza su cuerpo como receptores y emisores de profundas emociones. Sus delicadas actuaciones ponen sobre la piel el amor, el miedo y la resignación de sus personajes.
En su diseño escenográfico a Carlos Di Pasquo le bastan seis elementos para crear los ambientes propicios para que se desarrollen las escenas de la obra; no le va en saga el delicado diseño de luces de Marcos Pastorino.
Leandro Cattani realiza un muy buen trabajo en su diseño de sonido logrando en un punto de la obra que la emoción se amplifique.
Quienquiera que hubiera dormido en esta cama, es una obra profunda y hermosa.